Ciudadanía Digital
El objetivo principal de este blog, es difundir este tipo de información nueva e innovadora para muchos. El concepto de Ciudadanía Digital, engloba muchas características importantes en nuestra comunidad actual, y la mayoría de todos nos conocemos por ser ciudadanos, pero más de uno sabrá que también pertenecemos a la comunidad digital, formando a ser parte como ciudadano digital.
martes, 14 de noviembre de 2017
EJEMPLO
DE CIUDADANIA DIGITAL.
Ya hemos comentado antes que el gobierno estonio ha logrado integrar
perfectamente la ciudadanía digital dentro de sus estructuras. Para ello ha
utilizado un movimiento
conocido como e-Estonia. A través de este movimiento han
querido facilitar la interacción ciudadana con el Estado usando soluciones
electrónicas, para lo que han utilizado diversas webs e incluso aplicaciones
móviles.
Cuando el país báltico consiguió volver a ser una nación independiente
en 1991, el Primer Ministro de por entonces, Mart Laar, ayudó a impulsar un proceso de modernización que
estableció las bases para llevar a Estonia a la era digital. Entre otras cosas
construyeron su propio sistema de telefonía digital, y en 1998 todas las
escuelas contaban con acceso a Internet. El acceso a la red se convirtió en un
derecho humano básico para los estonios en el año 2000, con lo que también se
extendió a las áreas rurales.
En 2003 aparecería
en la red Skype, el cliente de mensajería y videollamadas que
ahora es propiedad de Microsoft, que millones de usuarios utilizan a diario y
que fue escrito por desarrolladores estonios. Normalmente esto se cita como un
ejemplo de una sociedad donde las empresas y los particulares han aprendido a
hacer una utilización innovadora de las nuevas tecnologías.
Hay dos conceptos que requieren especial atención: la residencia electrónica y el voto
electrónico. La residencia electrónica en Estonia se creó en
2014, dando la oportunidad a inversores extranjeros de abrir negocios en el
país báltico desde cualquier parte del mundo —aunque no cuentan con los mismos
derechos que un ciudadano de pleno derecho—. El voto electrónico ha supuesto
una gran innovación, ya que ahora todos los ciudadanos pueden intervenir en el
proceso democrático de Estonia desde sus casas.
Se subraya que para ser ciudadano digital
"se deben cumplir al menos tres condiciones: acceso a internet, conocimiento
en el manejo de las herramientas de internet y reconocimiento del usuario de la
utilidad de internet para la interacción política"
En un artículo, que
habla sobre la influencia de la ciudadanía digital en Colombia, relata lo
siguiente:
Los colombianos le
apuestan a su Ciudadanía Digital.
‘’Desde
hace cinco años cientos de ciudadanos en el territorio nacional han incorporado
a su cotidianidad el aprendizaje de herramientas TIC gracias a la plataforma de
Ciudadanía Digital, pues no solo se trata de los cursos en línea; en este
espacio virtual los usuarios también encuentran ideas y sugerencias para
incorporar la tecnología en la vida diaria de modo tal que pueden desarrollar
su proyecto de vida con el uso de la misma. En el año 2010, fueron 24.579 los
ciudadanos digitales que se graduaron gracias a la plataforma y el año pasado,
más de 139 mil personas se sumaron a esta iniciativa.
Entre
los resultados más notables de Ciudadanía Digital está la formación de 6.000
agricultores, 3.000 personas de las comunidades indígenas del país y 4.000
personas de las comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras.
En el consolidado histórico de participación, un 41% de los graduados de la
plataforma son mujeres y un 59% hombres, la edad promedio de los usuarios que
más se registran es entre los 7 y los 18 años de edad.’’ www.ciudadaniadigital.gov
‘’Una de las grandes ventajas de este sistema de
aprendizaje es que los usuarios podrán autogestionar los módulos, lo cual
quiere decir que el tiempo dedicado y la terminación del curso no están
determinados por la plataforma sino por el mismo ciudadano.
El
desarrollo de la tecnología ha permitido el nuevo auge y las maneras diferentes
y nuevas de comunicarnos.
‘’La nueva plataforma de Ciudadanía Digital fue
desarrollada por el Ministerio TIC en alianza con la Universidad Cooperativa,
Multimedia Services y la Universidad de Cundinamarca. Además de contar con una
interfaz amigable y fácil de usar, los usuarios encontrarán contenidos
innovadores y de calidad que los ayudarán a convertirse en verdaderos
ciudadanos digitales.’’ www.ciudadaniadigital.gov
UN NUEVO FENÓMENO
CIUDADANIA DIGITAL, UN NUEVO FENÓMENO.
Basta una palabra, una foto,
un video o un símbolo para que millones de usuarios den un "clic" al
tópico "me gusta" o se pronuncie seguido de un hastag, muchas
veces una tendencia de tipo temporal que responde a un asunto de moda o de
consumo particular en el trending topic; pero cuando involucra
a un asunto público explota en el ciberespacio y se vuelve incontrolable,
agresivo y veloz, flujos de eventos que penetran y se apropian la vida íntima
de las colectividades.
A finales del siglo XX y
principios del XXI el encuentro entre las personas y el mundo digital se
intensificó transformando radicalmente la realidad y permeando en el ámbito
político, económico, social o cultural, puesto que se constituyó un nuevo
espacio de interacción-actuación que es compartido y se reinscribe
constantemente (De Certeau, 2000), el internet. íras la emergencia de
ciudadanos en el mundo que emprenden prácticas políticas y sociales a través
del uso de internet y distintas tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) para hacer valer sus derechos, realizar demandas sociales, incidir en la
agenda pública, exigir transparencia en procesos político-electorales,
rendición de cuentas y construir acción colectiva en busca del bien común, se
ha puesto especial atención en el fenómeno de los medios digitales.
En el caso de México el
ejercicio de la ciudadanía digital es aún un proceso lento, entre otras causas
debido a que la mayoría de la población en el país carece de acceso a la red,
sin embargo, cada vez más usuarios se suman al uso de nuevos medios digitales;
en este sentido lo novedoso del fenómeno es que se está ejerciendo ciudadanía
digital bajo peculiares condiciones y circunstancias que lo hacen un asunto
polémico por sus beneficios y sus perjuicios, por sus virtudes y sus vicios,
por sus avances y limitaciones en la sociedad.
Esto ha generado que
internet y las nuevas TIC’S sean objeto de estudios interdisciplinarios,
volviéndose para intereses de ciertas colectividades un aspecto de las
políticas de Estado tales como su regulación, control, accesibilidad y costo.
En la actualidad son diversos los esfuerzos académicos y las discusiones que
buscan conceptualizar, analizar y reflexionar sobre este tipo de experiencias que
se están suscitando vía la web 2.0 (Mossberger, Tolbert y Mc Neal, 2008;
Robles, 2009, por mencionar algunas referencias).
Para enriquecer estas
reflexiones se suman avances de investigación y análisis plasmados en la
obra Ciudadanía digital, la cual constituye una referencia
obligada para aquellos interesados en el tema, puesto que incluye distintas
perspectivas de estudio que buscan evidenciar cómo la sociedad se apropia de lo
público para construir alternativas de ejercer ciudadanía. Sus aportaciones son
importantes porque se intenta mostrar cómo las características de los nuevos
medios están construyendo o no efectivamente más participación y nuevas formas
de ejercer la ciudadanía.
Jóvenes,
redes sociales y participación política: una crónica del movimiento social
"#Yosoy132" en México se presenta como una propuesta diferente en el
desarrollo del séptimo capítulo. Los autores hacen hincapié en cómo se gestó el
movimiento juvenil a partir de una serie de eventos que tuvieron como punto de
partida el uso de las redes sociales y la incapacidad de ciertos actores
políticos mexicanos que no respondieron adecuadamente a sus demandas, se lo
configura como un movimiento visible compuesto de ciudadanos críticos
interesados en los asuntos de la esfera pública.
Una
de las virtudes de este trabajo es que se expone al movimiento 132 más allá de
actos de protesta o de una serie de marchas y, que sus integrantes —en su
mayoría— jóvenes se hacen visibles como sujetos activos, participativos e
interesados en el acontecer de país y del mundo, dejando a un lado el estigma
de que ser joven es sinónimo de indiferencia social.
LAS FAMOSAS REDES SOCIALES
LAS REDES SOCIALES Y LA NECESIDAD DE CONSTRUIR UNA CIUDADANIA
DIGITAL.
Nos
encontramos en una nueva matriz cultural en la cual las nuevas tecnologías
están dejando su impronta en las relaciones humanas. La irrupción de las
tecnologías digitales ha contribuido a la formación de importantes redes
sociales en Internet, verdaderas comunidades virtuales que permiten
a diversos individuos y grupos relacionarse e interactuar socialmente
dentro de un sistema común. Al decir de Roberto Balaguer:
“las redes sociales acercan a los lejanos y alejan a los cercanos”.
En el intento de comprender,
descubrir y desentrañar el funcionamiento de las redes sociales en nuestra
realidad latinoamericana, debemos reconocer que no responden a una definición
unívoca, sino que construyen su significado en una pluralidad de sentidos.
Según la Real Academia
Española: Una red es un conjunto o trabazón de cosas que obran a favor o en
contra de un fin o intento común. Para Osvaldo Saidon, la red es una estrategia
que habilita a relacionar las producciones sociales y la subjetividad que en
ellas se despliega. Algunos autores las consideran como una forma
particular de funcionamiento de lo social; otros, las encuadran como estrategias
que guían acciones comunitarias e intervenciones sobre grupos vulnerables.
Hoy en día, se hace cada vez
más necesario partir del reconocimiento de la heterogeneidad de las
instituciones, de los entornos y de las personas, con lo cual ya no podemos
pensar en tener respuestas exitosas frente a mecanismos de convocatoria y
participación masivos –homogéneos-, sino que tenemos que pensar en las
particularidades, en las habilidades y saberes específicos de las personas, de
los grupos y de las instituciones.
El principio de la cercanía
en que se basan las redes, genera externalidades positivas sobre el territorio
en que ellas se emplazan, tanto en el plano económico (reducción de los costos
de transacción), como político (gobernabilidad de los clusters), y socio-cultural
(creación de confianza entre actores y fortalecimiento de identidades
regionales).
La escuela está atravesada
por la red social y nocional: creencias, prejuicios, expectativas sobre roles,
etc. La escuela es un entramado de relaciones sociales materiales que
organizan la experiencia cotidiana y personal del alumno.
Las redes sociales
son un referente de comunicación y socialización entre los jóvenes.
Nuestro deber como docentes es conocer estas redes sociales y educar a nuestro alumnado
en un uso adecuado y seguro. En el interior de estas redes se establecen
relaciones más fluidas, que permiten la circulación de la información y de los
recursos; por lo tanto, a cuantas más redes pertenezca una persona o cuantas
más redes tenga una institución, más rica en recursos, en información y en
procesos comunicacionales será.
Una de las consecuencias más
importantes que tienen las relaciones sociales o redes que los individuos
establecen, es la información que por ellas circula. Su importancia radica en
que provee bases que facilitan la acción. Uno de los aspectos que más se
destaca en la literatura, es la posibilidad de movilidad social que brinda el
pertenecer a un sistema de vínculos, entre ellas, la posibilidad de acceso al
mercado de trabajo.
Un estudio realizado por
investigadores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Montevideo
(UM) analizó el impacto de las redes sociales y, en particular, de Facebook
entre los uruguayos de 18 a 24 años. Un 78% de los jóvenes uruguayos tiene
problemas para controlar el tiempo que destinan al uso de redes sociales, y un
76% admite que el uso de estas tecnologías forma parte de su rutina
diaria.
La dinámica de relaciones de
la red favorece al bienestar de las personas. También es cierto que sus
debilidades, disfuncionalidades y desaciertos constituyen factores de alarma
para la salud física y mental de los actores en red, así como para el
colectivo. Ello demanda la comprensión del fenómeno social desde diversas
ópticas cuyo carácter integrador y multidimensional sean la base de análisis
pues mediante el estudio de la red se atienden eventos relacionados con el
desarrollo, bienestar y funcionamiento de los individuos.
Es
necesario que la educación se haga cargo de una formación crítica para filtrar
la información que circula en esos nuevos espacios y permitir una mejor
construcción del conocimiento. La escuela no puede quedar afuera de este
movimiento cultural que ha afectado la comunicación entre las personas tan
rápida e intensamente. El ámbito educativo debería actuar como una ventana
abierta al mundo al que se van a enfrentar los alumnos, por eso debe incluir en
las prácticas el desarrollo de habilidades con nuevas tecnologías para el uso
crítico y responsable.
Hay mucho
por aprender de las redes sociales y su utilidad en la enseñanza como el
trabajo colaborativo y cooperativo, la filtración y selección social de la
información, el intercambio y el debate de ideas, la evaluación crítica por
pares de las fuentes de información, la consulta a especialistas, entre otras.
Estas habilidades en las redes sociales es importante desarrollarlas para la
formación de ciudadanos críticos en este mundo en el cual ya no existe frontera
entre lo real y lo virtual.
Las redes proponen un modo
de articulación metacéntrica, que permite amplios grados de autonomía de sus
partes, tolera la fragmentación, busca organizar la heterogeneidad, articulando
en “lazos” la diversidad. La unidad de análisis y acción de una red es la
“unidad de vínculo”, en un comportamiento solidario. La canalización de
emociones y sentimientos es uno de los aspectos resaltables de las redes, en
ellas se presentan procesos de comunicación directa que permiten la generación
de confianza y la transmisión de apego, amor y sentimientos así como la
facilitación de intercambios instrumentales necesarios para la supervivencia
como la ayuda en materia de bienes, servicios y de elementos que permitan un
mejor nivel de satisfacción vital.
La investigación social
aplicada ha mostrado evidencias incontrovertibles acerca de la importancia de
las redes en las condiciones de bienestar, salud y calidad de vida de los
individuos. Los estudios demuestran que una red social sensible, estable,
funcional y activa genera mejores condiciones de satisfacción que repercuten
positivamente sobre la calidad de vida, por ello, se afirma que la red posee
carácter salutogénico.
La red social no anula la
actividad individual ni suprime el protagonismo de las personas en la
construcción de independencia para la definición de sus propios rumbos, sino
que potencializa las habilidades de quienes la conforman para la toma de
decisiones estructuradas que redunden en el bienestar y la estabilidad
personal, contando con la base de recursos movilizados por los contactos y la
cercanía ofrecidos por la red.
LOS NECESARIOS NUEVE ELEMENTOS.
LOS NUEVE ELEMENTOS DE
LA CIUDADANÍA DIGITAL.
Según podemos leer en Digital Citizenship existen nueve elementos que definen la
ciudadanía digital:
Acceso al mundo digital. Este es el requisito más fundamental para
convertirse en un ciudadano digital. Debido a dificultades como el estatus
socioeconómico o la localización algunos individuos pueden no tener acceso de
forma regular. Las escuelas y las bibliotecas públicas pueden ayudar a paliar
este problema.
Comercio digital. Este concepto hace referencia a la capacidad de los
usuarios para reconocer que una buena parte de la economía se regula online. También tiene que
ver con la comprensión de los peligros y los beneficios de la compra en la red,
usando tarjetas de crédito y demás.
Comunicación digital. Este elemento trata con la comprensión de
los distintos medios de comunicación online,
que abarcan del correo electrónico a la mensajería instantánea.
Alfabetización digital. Con esto se hace referencia al conocimiento
sobre cómo usar distintos dispositivos digitales. Un ejemplo de esto sería
aprender a usar correctamente un motor de búsqueda dependiendo del contexto —no
se busca lo mismo en Google que en una base de datos—.
Etiqueta digital. Hace referencia a saber cómo comportarse a la hora de
utilizar la comunicación digital. Cada medio cuenta con sus propias normas.
Leyes digitales. En este contexto se mueve la legislación aplicada a la
descarga ilegal de contenidos, plagio, hacking,
creación de virus, campañas de spam,
robo de identidad, ciberacoso y etcétera.
Derechos y responsabilidades digitales. Con este concepto se hace referencia a los
derechos del ciudadano digital, como la privacidad o la libertad de expresión.
Salud digital. Los ciudadanos digitales deben conocer el estrés físico que produce el
uso de Internet, así como saber qué hacer para no crearse adicción al medio.
Seguridad digital. El noveno elemento hace referencia a que los ciudadanos
deben tomar las medidas de seguridad necesarias para poder moverse por la red
con tranquilidad.
CIUDADANIA DIGITAL
CONCEPTO DE CIUDADANIA DIGITAL.
Este nuevo concepto de
Ciudadanía Digital, es manejado principalmente por los expertos en educación,
se utiliza para referirse al conjunto de prácticas que posibilitan ampliar la
democracia a través de las redes digitales y que es competencia básica para
desenvolverse en el siglo XXI.
El concepto “competencias”
–conjunto al de destrezas para desenvolverse en un mundo complejo y
tecnologizado- para el individuo del siglo XXI fue delineado hace algunos años
por la Organización para el Desarrollo Económico (OCDE) y dentro de estas
ubicamos la competencia digital, que se refiere al uso confiable y crítico de
la tecnología.
El ejercicio de la
ciudadanía en red es parte de este conjunto de habilidades, entre las que
destacan:
1. Tolerancia en la red: se refiere al respeto por el otro en los
espacios digitales.
2. Colaboración: las redes no son significativas para la vida pública si
se usan solamente para chatear información personal y “trolear” a quienes no
nos agradan. Se necesita construir conocimiento, pedir rendición de cuentas a
gobernantes o a empresas, o bien ser usadas para el activismo político-social.
En el caso de los procesos electorales o decisiones políticas, las redes
deben utilizarse para preguntar a los candidatos sus propuestas y exigirles que
respondan o aclaren sus acciones.
3. Difundir conocimiento y compartirlo, puntos de vista y promover el
diálogo en esa área de la que soy experto.
La ciudadanía digital también puede definirse como las normas de
comportamiento relacionadas con el uso de la tecnología. Acá una muestra de la
terminología y las normas que rigen a la ciudad digital.
Etiqueta: Estándares de conducta o manera de proceder con medios
electrónicos.
Comunicación: intercambio electrónico de información.
Educación: el proceso de enseñar y aprender sobre tecnología y su utilización.
Acceso: participación electrónica plena en la sociedad.
Comercio: compraventa electrónica de bienes y servicios.
Responsabilidad: responsabilidad por hechos y acciones en los medios
electrónicos.
Derechos: libertades que tienen todas las personas en el mundo digital
Ergonomía: bienestar físico en un mundo tecnológico digital
Riesgo: precauciones para garantizar la seguridad en manejo de los medios electrónicos.
Por todo esto es necesario que en países como México se trabaje en
conectividad y en educación digital, a fin de incorporar la enseñanza de estas
destrezas a la educación básica, de manera que los niños, jóvenes y también los
adultos, serán capaces de utilizar y criticar aplicaciones digitales que
generan prácticas ciudadanas en el ciberespacio, como parte fundamental de la
responsabilidad cívica y social.
CIUDADANO DIGITAL
CONCEPTO DE CIUDADANO DIGITAL.
Últimamente la era de la
inmediatez tecnológica está avanzando tanto que se ha llegado a incorporar a
aspectos de la vida cotidiana que, en otros tiempos, no hubiésemos podido
llegar a imaginar. Los ciudadanos ya no sólo interactúan con el mundo físico
que los rodea, sino que también tienen una vida digital muy rica: abren sus
blogs personales, interactúan en redes sociales compartiendo diversos tipos de
contenido, colaboran en campañas online ya sea difundiendo
información sobre las mismas o firmando para que se apoyen y etcétera. Ahora
mismo algunos organismos públicos también alientan la participación de la gente
a través de Internet, lo que ha creado un concepto que se conoce
como “ciudadano digital”.
Podemos dar como definición
de qué es un ciudadano digital a una persona que utiliza
las tecnologías de la información para contribuir en su sociedad, el gobierno
de su ciudad o de su país y en la política. Un ciudadano digital es una persona
que usa Internet de forma activa y efectiva. Para que a una persona se la
considere como tal debe tener habilidades y experiencia usando la red ya sea en
ordenadores, teléfonos móviles y dispositivos pensados para interactuar con
organizaciones públicas y privadas.
Podemos considerar como
el inicio de la ciudadanía digital el
momento en el que cualquier niño, adolescente o adulto se crea una cuenta
propia de correo electrónico, comparte fotografías en la red, compra a través
de Internet y participa activamente en política o en asuntos sociales.
Sin embargo, el proceso de
convertirse en ciudadano digital va mucho más allá de la
simple actividad en Internet. La ciudadanía digital puede darse junto con la
promoción de la igualdad de oportunidad económica, así como en un aumento en la
participación política y el deber cívico.
Los ciudadanos digitales son
personas muy activas dentro de Internet. Estas personas lo usan para
interactuar con el gobierno de su país o para colaborar con transformaciones
sociales y políticas.
Video sobre Ciudadanía Digital
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