CIUDADANIA DIGITAL, UN NUEVO FENÓMENO.
Basta una palabra, una foto,
un video o un símbolo para que millones de usuarios den un "clic" al
tópico "me gusta" o se pronuncie seguido de un hastag, muchas
veces una tendencia de tipo temporal que responde a un asunto de moda o de
consumo particular en el trending topic; pero cuando involucra
a un asunto público explota en el ciberespacio y se vuelve incontrolable,
agresivo y veloz, flujos de eventos que penetran y se apropian la vida íntima
de las colectividades.
A finales del siglo XX y
principios del XXI el encuentro entre las personas y el mundo digital se
intensificó transformando radicalmente la realidad y permeando en el ámbito
político, económico, social o cultural, puesto que se constituyó un nuevo
espacio de interacción-actuación que es compartido y se reinscribe
constantemente (De Certeau, 2000), el internet. íras la emergencia de
ciudadanos en el mundo que emprenden prácticas políticas y sociales a través
del uso de internet y distintas tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) para hacer valer sus derechos, realizar demandas sociales, incidir en la
agenda pública, exigir transparencia en procesos político-electorales,
rendición de cuentas y construir acción colectiva en busca del bien común, se
ha puesto especial atención en el fenómeno de los medios digitales.
En el caso de México el
ejercicio de la ciudadanía digital es aún un proceso lento, entre otras causas
debido a que la mayoría de la población en el país carece de acceso a la red,
sin embargo, cada vez más usuarios se suman al uso de nuevos medios digitales;
en este sentido lo novedoso del fenómeno es que se está ejerciendo ciudadanía
digital bajo peculiares condiciones y circunstancias que lo hacen un asunto
polémico por sus beneficios y sus perjuicios, por sus virtudes y sus vicios,
por sus avances y limitaciones en la sociedad.
Esto ha generado que
internet y las nuevas TIC’S sean objeto de estudios interdisciplinarios,
volviéndose para intereses de ciertas colectividades un aspecto de las
políticas de Estado tales como su regulación, control, accesibilidad y costo.
En la actualidad son diversos los esfuerzos académicos y las discusiones que
buscan conceptualizar, analizar y reflexionar sobre este tipo de experiencias que
se están suscitando vía la web 2.0 (Mossberger, Tolbert y Mc Neal, 2008;
Robles, 2009, por mencionar algunas referencias).
Para enriquecer estas
reflexiones se suman avances de investigación y análisis plasmados en la
obra Ciudadanía digital, la cual constituye una referencia
obligada para aquellos interesados en el tema, puesto que incluye distintas
perspectivas de estudio que buscan evidenciar cómo la sociedad se apropia de lo
público para construir alternativas de ejercer ciudadanía. Sus aportaciones son
importantes porque se intenta mostrar cómo las características de los nuevos
medios están construyendo o no efectivamente más participación y nuevas formas
de ejercer la ciudadanía.
Jóvenes,
redes sociales y participación política: una crónica del movimiento social
"#Yosoy132" en México se presenta como una propuesta diferente en el
desarrollo del séptimo capítulo. Los autores hacen hincapié en cómo se gestó el
movimiento juvenil a partir de una serie de eventos que tuvieron como punto de
partida el uso de las redes sociales y la incapacidad de ciertos actores
políticos mexicanos que no respondieron adecuadamente a sus demandas, se lo
configura como un movimiento visible compuesto de ciudadanos críticos
interesados en los asuntos de la esfera pública.
Una
de las virtudes de este trabajo es que se expone al movimiento 132 más allá de
actos de protesta o de una serie de marchas y, que sus integrantes —en su
mayoría— jóvenes se hacen visibles como sujetos activos, participativos e
interesados en el acontecer de país y del mundo, dejando a un lado el estigma
de que ser joven es sinónimo de indiferencia social.
No hay comentarios:
Publicar un comentario